Calçotada en Valls: por qué los catalanes comen cebolla con las manos
Un domingo de enero, el patio de una vieja casa de campo cerca de Tarragona. A cada invitado le atan un babero del tamaño de un delantal. El camarero trae una teja y, encima, una montaña de cebollas verdes achicharradas. Los de la mesa cogen una por el rabo y le quitan la piel negra de un tirón. Luego la mojan en una salsa naranja, echan la cabeza atrás y se la meten en la boca. A los diez minutos todos están pringados hasta el codo. Eso es una calçotada.

Para nosotros es lo mejor que tiene Cataluña en invierno. Aunque, lo reconocemos, la primera vez todo esto resulta bastante raro.
Qué es un calçot
El calçot es una cebolla tierna, larga y dulzona. Mientras crece se le aporca la tierra varias veces y la parte blanca del tallo se alarga. De ahí el nombre: aporcar en catalán es calçar.
La calçotada nació en Valls, en la provincia de Tarragona, donde se celebra desde finales del siglo XIX. Los calçots de allí tienen el sello europeo IGP Calçot de Valls: esos manojos van atados con una cinta azul con el número del productor.
Cómo se comen
Los calçots se asan a fuego abierto hasta que se ponen negros. Una vez hechos se envuelven en papel de periódico o se colocan sobre una teja para que acaben de hacerse y no se enfríen. La piel quemada se quita con las manos y debajo aparece el corazón blanco y tierno. Se moja en la salsa de la calçotada, de tomate, frutos secos, ajo y pimiento dulce, y se come sujetando la cebolla por encima de la cabeza.

La cebolla es solo el principio. Después llegan la carne y la butifarra a la brasa, y a veces también crema catalana de postre. El vino se bebe del porró, una jarra de cristal con un pitorro largo. Se levanta en alto y se echa el vino en un chorrito fino directo a la boca. Nadie lo consigue a la primera y toda la mesa se ríe.
Mejor no ir de claro a una calçotada: el babero no te salva de todo.
La temporada y la fiesta de Valls
Las calçotades empiezan en noviembre, pero la temporada de verdad arranca a finales de enero y dura hasta abril. La abre la Gran Festa de la Calçotada de Valls. Se celebra el último domingo de enero.

La fiesta se celebra desde 1982 y en un solo día llegan a Valls más de 35.000 personas. Por la mañana recorre el casco antiguo una cercavila de gigantes y después se elige la mejor salsa y la mejor cosecha. Lo que más público reúne es el concurso de comedores de calçots. Al acabar, se invita a todo el mundo a la degustación popular.
La fiesta merece verse al menos una vez, pero comer tranquilo allí no va a poder ser: hay demasiada gente. Nosotros lo haríamos así: por la mañana, la cercavila; a comer, a una masia, un restaurante en una casa de campo. Allí se puede estar hasta la noche, como hacen los propios catalanes. Eso sí, reserva mesa para ese día con antelación.
Quién conduce de vuelta
La comida de una calçotada se alarga hasta la noche. Todo ese rato hay vino y cava en la mesa, y el porró va de mano en mano. Ponerse al volante después de eso no se puede, ni por ley ni por sentido común. Además, muchas masias están fuera del pueblo, donde no llega el autobús.
Por eso los catalanes acuerdan antes quién no bebe ese día, o van con conductor. El traslado de Barcelona a Valls dura unos ~1 h 16 min y cuesta desde 191 € por coche. Si vas en grupo grande, coge una Van: tiene hasta siete plazas y el precio por coche se reparte entre todos.
¿Quieres la fiesta por la mañana, la masia al mediodía y volver a casa por la noche? Entonces sale mejor el alquiler de coche con conductor por horas: el conductor espera mientras comes y te lleva a donde le digas.
La silla infantil es gratis, márcala al hacer el pedido. Puedes reservar en la aplicación o en la web. El importe se bloquea al reservar y se cobra después del viaje. Los peajes no están incluidos en el precio.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una calçotada?
Una comida catalana en la que se comen calçots, unas cebollas tiernas y dulces. Se asan al fuego, se pelan con las manos y se mojan en salsa. Después de los calçots suele servirse carne a la brasa.
¿Cuándo es la temporada de los calçots?
Las calçotades empiezan en noviembre y la temporada principal va de finales de enero a abril.
¿Cuándo se celebra la fiesta de la calçotada en Valls?
El último domingo de enero. La fecha exacta la anuncian los organizadores en la web de la fiesta.
¿Cómo se comen los calçots?
Se quita la piel quemada con las manos, se moja el corazón en la salsa y se come sujetando la cebolla por encima de la cabeza. A los invitados se les suele dar un babero.
¿Cómo llegar de Barcelona a Valls para una calçotada?
Lo más cómodo es con conductor: después de una comida con vino no se puede conducir. El traslado de Barcelona a Valls dura ~1 h 16 min y el precio se fija al reservar.