Las tres marinas de Barcelona: a cuál ir desde el aeropuerto y en qué se diferencian
A una marina rara vez se llega ligero de equipaje. Entre la terminal y el pantalán hay un maletín con electrónica, una bolsa larga con una vela y la caja de recambios que se pidió hace un mes y por fin ha llegado. Y una hora de salida que el capitán no va a mover.
La primera pregunta es adónde exactamente. En Barcelona hay tres marinas, y están en puntas distintas de la ciudad.
Port Vell: el centro y los barcos grandes

La más conocida y la más céntrica. Los amarres quedan a cinco minutos a pie del Barrio Gótico, y al lado está la Barceloneta con su playa. Aquí paran los yates grandes: la marina admite embarcaciones de hasta ciento noventa metros, y puertos así hay pocos en Europa.
El recinto es cerrado y en la entrada hay un control de acceso. El conductor le deja en la puerta y a partir de ahí se pasa con acreditación. Si el amarre queda lejos de la entrada, pregunte a la tripulación si le reciben con un carro: los pantalanes son largos.
Del aeropuerto a Port Vell hay 15 km y el trayecto dura ~22 min, y eso sin atascos en la Ronda Litoral; entre semana por la mañana conviene contar con más.
Port Olímpic: barcos medianos y vida de ciudad

Más al norte por la costa, pasada la Barceloneta. Se construyó para los Juegos de 1992, de ahí el nombre. Los barcos aquí son menores, de hasta treinta metros, y alrededor hay restaurantes, bares y paseo marítimo: por la noche hay ruido.
A favor para la tripulación: la marina es abierta y se puede llegar en coche casi hasta el pantalán. En contra para dormir: en el paseo hay jaleo hasta las tres de la madrugada.
Desde el aeropuerto se tarda algo más que hasta Port Vell; el camino es el mismo, solo que sigue un poco más por la costa.
Port Ginesta: el sur y la salida al mar

Un sitio completamente distinto. Esto es Castelldefels, 20 kilómetros al sur de la ciudad, al pie del macizo del Garraf. La marina es grande, más de mil amarres, y está justo en la salida a mar abierto: no hay que salir antes de la bahía urbana.
Aquí vienen los que ponen rumbo al sur, hacia Sitges y más allá, y quienes quieren el barco para navegar y no para tenerlo amarrado junto a la ciudad. Alrededor hay tranquilidad, playa al lado y, de servicios, una tienda de aprovisionamiento y un par de restaurantes.
Desde el aeropuerto se llega antes aquí que a la ciudad: las terminales están en el extremo sur, y la carretera hasta Castelldefels va por la C-32, esquivando los atascos.
Cómo elegir si aún no hay barco elegido
Un chárter de una semana por la costa: Port Vell o Port Olímpic, para poder salir a la ciudad por la noche. Una travesía a Baleares o hacia el sur: Port Ginesta, que ahorra una hora en la salida de la bahía. Un cambio de tripulación en un yate grande: casi con seguridad Port Vell, porque allí están los barcos que necesitan tripulación.
El equipaje y cuántos coches hacen falta
El equipaje de a bordo no cabe en el maletero de un turismo: una bolsa larga con una vela solo entra en un Van. Lleva a siete personas y el maletero va aparte. Si la tripulación es mayor, reserve dos coches a la misma hora: en la aplicación son dos reservas con la misma dirección.
Los maletines con electrónica es mejor llevarlos en el habitáculo y no en el maletero, sobre todo en verano. Dígaselo al conductor al subir.
Si el día viene complicado
Recoger a dos personas en el aeropuerto, pasar por el proveedor a por una pieza, volver al puerto y luego otra vez al aeropuerto a por el capitán. Cuatro tramos y cuatro reservas, o un solo coche por horas: el conductor espera entre paradas, el equipaje se queda dentro y el recorrido se cambia sobre la marcha.
Preguntas frecuentes
¿A qué marina de Barcelona conviene llegar con el barco para una semana?
Si quiere salir a pasear por la ciudad al anochecer, Port Vell o Port Olímpic. Si pesa más la tranquilidad y salir rápido al mar, Port Ginesta, aunque desde allí hay media hora en coche hasta el centro.
¿Port Ginesta sigue siendo Barcelona?
No, es Castelldefels, una ciudad aparte a 20 kilómetros al sur. Pero desde el aeropuerto de Barcelona queda más cerca que Port Vell.
¿Se puede llegar en coche hasta el barco?
En Port Olímpic, casi hasta el pantalán. En Port Vell y Port Ginesta, hasta el control de acceso; desde ahí, a pie o con el carro de la marina.
¿Cabe una vela en el coche?
En un Van, sí: el maletero va aparte y es largo. En un Comfort la bolsa larga no entra, solo atravesada en el habitáculo si mide menos de metro y medio.
Llegamos cinco personas con equipaje de barco para dos, ¿qué coche pedimos?
Van. Cinco personas y las bolsas de a bordo no caben en un Comfort.
La marina está lejos del aeropuerto y el vuelo se ha retrasado, ¿qué pasa con la ventana de amarre?
El conductor sigue el vuelo y pone el coche a la hora real de aterrizaje. La ventana de amarre es cosa del capitán, pero la primera hora de espera en el aeropuerto es gratuita, así que el retraso en la recogida de equipajes no se come el tiempo.
¿Dónde dormir si el barco todavía no está listo?
Junto a Port Vell, la Barceloneta, con hoteles a dos pasos del agua. Junto a Port Olímpic, el Poblenou, más tranquilo y más barato. Junto a Port Ginesta, Castelldefels, un pueblo de playa con hoteles a lo largo del paseo.